Desde
el remoto siglo VI de nuestra era, esta música, cuyas características
primitivas eran eminentemente religiosas y cortesanas, ha sabido
pervivir, claro está que con variaciones e innovaciones,
hasta la actualidad.
La música clásica japonesa se completaba frecuentemente
con danzas, cantos y dramatizaciones. Así en el teatro clásico
japonés, el Noh y el Kabuki, la música y el canto tienen
una importancia capital. Tres son los instrumentos clásicos
japoneses más representativos: el koto (arpa horizontal),
el shakuhachi (flauta, generalmente de bambú y el shamisen
(laúd de tres cuerdas). |