El shakuhachi es una flauta tradicional japonesa. Construida de bambú, en su extremo inferior se pueden observar las raíces, mientras que en el superior un corte en ángulo conforma la embocadura. Con cinco orificios, cuatro al frente y uno en la parte posterior, produce al ser soplado una escala de cinco sonidos. Sin embargo, una combinación de coberturas parciales y técnicas especiales permite producir una enorme gama de sonidos en los cuales el timbre es un elemento fundamental.
El instrumento actual se supone que tiene su origen en una flauta similar proveniente de China que entró en Japón junto a la música de Gagaku entre los siglos VI-VIII, adquiriendo sus características actuales entre los siglos XV-XVI cuando era utilizado por un grupo de monjes budistas Zen. Estos monjes -llamados Komuso- agregaron a la tradicional meditación de Za Zen -Zen sentado- una práctica que denominaron Sui Zen -Zen soplado-; en ella cada monje, de forma individual, meditaba soplando un shakuhachi. El shakuhachi era considerado entonces un instrumento religioso y no musical ya que era utilizado en una práctica religiosa y no musical. Al desaparecer estos monjes, los sonidos utilizados como meditación fueron recuperados como música y trasmitidos con el nombre de Honkyoku -música fundamental-.
Por Horacio Curti.
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